La música italiana, y la música en general, ha perdido una de sus figuras más icónicas. El cantante y compositor italiano Franco Battiato, fallecía en su casa de Milo (Sicilia) el pasado martes18 de mayo, a los 76 años.
Battiato
ha sido uno de los músicos más importantes de la cultura europea. Cultivó diferentes estilos musicales y a todos les imprimió su sello personal. Su música osciló del pop a la psicodelia y de la psicodelia al rock experimental. Battiato sonaba a Battiato, inimitable, fácil de reconocer desde los primeros acordes, incluso antes de que comenzara a cantar con esa peculiar voz y ese rasgado nasal tan italiano.
En España se convirtió en todo un fenómeno que alcanzó enormes cifras de ventas con las versiones en castellano de sus canciones.
Algunas de ellas fueron adoptadas como auténticos himnos en Italia, entre otras, La cura, Centro di gravitá permanente, E ti vengo a cercare, La stagiones dell’amore, Voglio vederti danzare, Radio Varsavia…
Polifacético artista obtuvo un quinto puesto en el festival de Eurovisión de 1984, donde participó junto a Alice.
Compuso también una ópera, «Gilgamesh», estrenada en 1992 en la Ópera de Roma, y una sonata para piano, Egipto antes de las arenas.
Aficionado al teatro y a la actuación desde su juventud, dirigió, además, dos películas, «Perdutoamor» (2003)
y «Musikanten» (2006).

Batiatto se retiró de la música en 2019.
Pero como siempre hacemos en el blog, vamos a recordar a Batiatto a través de series o películas que contaron con su música como fondo sonoro.
Una de las más sonadas fue la aparición de su canción “Centro di gravitá permanente“ en la popular serie española “La casa de papel” (Netflix, 2017).
Publicada en 1981, “Centro di gravitá permanente” fue el primer gran éxito del cantante italiano e hizo que su disco «La voce del padrone» fuera el primero que vendió más de un millón de copias en Italia. Este es el videoclip, la canción habla sobre la filosofía y la espiritualidad, el tomar conciencia sobre lo que sucede.
En la película «La misa ha terminado» (1985) del director y actor Nani Moretti incluía un hit como «ITreni di Tozeur», con la que el cantante (en compañía de Alice) había concursado en Eurovisión.
Pero Battiato se atreve con todo y en 2006 versiona nada menos que a los Rolling Stones. El resultado fue una versión bellísima de la canción de la banda, «Ruby Tuesday»,
que ambientaba una de las escenas más emotivas de la película de ciencia-ficción «Hijos de los hombres», con el personaje de Michael Caine afrontando su destino.
Jonás Trueba dirigió la película española «Todas las canciones hablan de mí» (2010),
y no trató de disimular que había mucho de él en el protagonista, ese Ramiro (Oriol Vila) que de repente comprendía que «La Stagione dell’Amore» (o «La estación de los amores») era un temazo increíble.
«Ramiro tenía la sensación de que todo lo que leía tenía que ver con él. Le pasaba algo parecido con la música; de pronto le gustaban canciones que hasta entonces le habían parecido ridículas”, reflexionaba el narrador de la película mientras el protagonista ponía el vinilo de «Orizzonti Perduti» (1983) y se dejaba llevar. Un clásico.





«El hombre y la Tierra» (1974)
«Curro Jiménez» (1976)
«Fortunata y Jacinta» (1980). Adaptación en forma de serie televisiva de la obra de Benito Pérez Galdós en torno a las vivencias y desdichas de dos hermanas. Música de puro romanticismo y delicada belleza. Obra maestra.
«Anillos de oro» (1983). Si hay algo inolvidable en la serie de televisión de Pedro Masó y Ana Diosdado es la música que suena mientras caen los anillos y se muestran los nombres y caras de sus intérpretes protagonistas e invitados. Antón García Abril fue el creador de la sintonía de esta popular serie sobre un despacho de abogados especializados en causas matrimoniales. Melodía elegante y evocadora.
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En el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) dedico este post a una gran mujer, una gran artista, Rozalén.

A punto de cumplir los 45, nuestra protagonista se da cuenta de que ha vivido siempre para los demás y decide marcharse y dejarlo todo. Quiere tomar las riendas de su vida y cumplir el sueño de tener un negocio propio. Pero pronto descubrirá que su padre, sus hermanos y su hija tienen otros planes, y que cambiar de vida no es tan sencillo si no está en el guion familiar.
Un sonido con aires tropicales y ritmos latinos acompañan a la albaceteña en una letra que pone el «yo» por delante. Esta cumbia se resume en el siguiente mensaje: “Quien bien me quiere, lo va a comprender, yo no nací solo para complacer. Y si no me sale del corazón, voy a aprender a decir que no; si quiero mejorar el mundo, primero voy a mimarme yo.”
Ahora vamos a conocer algo más de la artista. Desde niña, María Rozalén (Albacete, 1986) cantaba las canciones que le enseñaban su madre y su abuela, recitaba poesía y recibía sus primeras clases de baile. Desde los 7 a los 16 años tocó la guitarra y la bandurria en la rondalla del barrio de Fátima en Albacete, al mismo tiempo que familiarizaba su voz con el micrófono como cantante. A los 14 años empezó a componer sus primeras canciones y a los 16 dio su primer concierto como cantautora.
La artista a través de sus canciones refleja muchos de los problemas sociales con los que convivimos, de forma que su música va directamente al corazón y nos hace emocionarnos.
una intérprete de lengua de signos (Beatriz Romero) acompaña a Rozalén en cada uno de sus conciertos. Un gesto con el que consigue que sus mensajes lleguen también a aquellos que no la pueden escuchar.
Finalizo este post en homenaje a esta artista con una de sus canciones, que ahora tiene más sentido que nunca, “Vivir”. Un tema que te incita a dedicar tu tiempo a quién lo merece, a dar las gracias por cada día, y a no perder el tiempo en odiar. Porque, nos toca vivir.