Durante esta semana los pasillos del Instituto se han llenado de telarañas, vampiros, brujas, esqueletos, ataudes, calabazas… ¿Sorprendidos? Claro que no. Estamos en Halloween. Mira las fotos.

La noche de Halloween no es un invento norteamericano, sino una antigua tradición de los celtas. Los celtas pensaban que la noche del 31 de octubre se abría la puerta que separaba el mundo de los vivos del Más Allá y los espíritus de los muertos desfilaban en procesión por los lugares en los que habían vivido. Los familiares de los difuntos colocaban en las ventanas una vela encendida por cada fallecido que hubiera en la familia; era la mejor forma de que les dejaran tranquilos. La situación, bastante macabra, inspiró numerosas canciones y obras literarias y cinematográficas.

Un ejemplo musical lo tenemos en la Danza Macabra, un poema sinfónico del compositor francés Camille Saint-Saëns (1835-1921). El argumento literario está basado en un poema de Henri Cazalis en el que se describe a la Muerte tocando el violín sobre una tumba, mientras varios esqueletos salen de su última morada para bailar un frenética melodía con ritmo de vals. Tras la danza deberán regresar a sus tumbas hasta el año siguiente. Si escuchas la obra podrás ver que sigue el siguiente esquema:

1- Suenan las doce campanadas de media noche
2- La Muerte sale de su tumba y afina el violín.
3- Empieza a sonar un vals.
4- Se abren las tumbas. Los esqueletos salen y se ponen a bailar.
5- La Muerte afina de nuevo su violín,
6- El vals se vuelve más enérgico y los esqueletos bailan con más fuerza.
7. Los esqueletos (sonido de xilófonos) chocan unos con otros.
8- Tras una nueva afinación, los esqueletos bailan por parejas,
9- Amanece. Los rayos de sol hacen que varios esqueletos huyan mientras el resto sigue bailando.
10- Los bailarines tienen miedo al nuevo día y los instrumentos de metal lo corroboran.
11- La Muerte, entristecida, se va quedando sola.
12- El sonido del oboe representa el canto del gallo y la llegada del nuevo día.
13- Se cierran las últimas tumbas.
14- La calma , por fin, ha llegado.

Aquí tienes dos interpretaciones visuales diferentes de la Danza macabra: la primera es una animación del grupo See Me Fly Productions…

…mientras que la segunda se trata de una interpretación visual al más puro estilo Tim Burton. ¿Cuál prefieres?

Como te comentábamos un poco más arriba, Halloween ha sido frecuentemente tratado tanto en el cine como en la literatura. La primera vez que se llevó al cine fue en 1905, durante la época del cine mudo. Se trataba de un breve documental rodado en blanco y negro y, naturalmente, sin sonido. El primer film sonoro sobre el tema fue un cortometraje del año 1931 titulado Halloween. En los años 70 y 80 del pasado siglo hubo multitud de películas y series de televisión sobre el tema. En 1978 se estrenó La noche de Halloween, de John Carpenter; este film independiente y de bajo presupuesto supuso una referencia para el cine de terror de serie B y tuvo varias secuelas Gracias a Halloween E. T. (Steven Spielberg, 1982) puede pasar desapercibido al disfrazarse fantasma y logra establecer contacto con “su casa”.

Washington Irving es el autor de La leyenda de Sleepy Hollow, relato en el que se narra cómo el detective Ichabod Crane debe encontrar a un misterioso jinete sin cabeza que cortaba la de aquellos que tenían la mala suerte de cruzarse en su camino. En realidad la cabeza del jinete, decapitado por su propia espada, era una calabaza. El relato fue llevado a la gran pantalla en 1999 por el cineasta Tim Burton, que además es el autor de Pesadilla antes de Navidad. En este film el Rey Calabaza, en su afán de sustituir a Santa Claus, siembra el pánico por todo el mundo.

Se han escrito numerosos relatos relacionados con Halloween y el temor a los muertos vivientes pero si alguien es un maestro del género de terror, ése es Edgar Allan Poe. De Poe puedes encontrar en nuestra Biblioteca alguno de sus relatos más terroríficos, como El escarabajo de oro o El gato negro. ¿Te atreves a leerlos?