En algunas ocasiones os ponéis un poco histéricos con las prácticas musicales. Que si se me olvidó la flauta (¿cuatro veces seguidas, hijo?), que si en el cole no me enseñaban a leer música (aquí sí lo hacemos, pero no haces mucho caso), que si pasar de La a Re grave  es muy difícil y no me sale (¿has probado a ensayar un poco?)…  Pues hay gente que ha sido capaz de vencer todas esas “dificultades” y alguna un poco mayor, como por ejemplo… no tener una mano.

Es el caso de Rick Allen, el batería de Def Leppard, que perdió un brazo en un accidente de coche y tuvo que volver a aprender a tocar de nuevo en una batería electrónica adaptada para tocar con el brazo derecho y el pie izquierdo lo que antes tocaba con dos brazos.

Django Reinhardt fue un guitarrista belga que fusionó el jazz con la música gitana. Cuando tenía 18 años la caravana en la que vivía sufrió un incendio que dañó la parte derecha de su cuerpo y su mano izquierda, cuyos dedos cuarto y quinto quedaron paralizados y contraídos hacia la palma. Para volver a tocar creó un sistema de digitación que le permitió tocar con solo dos dedos.

 

Paul Wittgenstein fue un pianista austríaco que perdió el brazo derecho durante la Primera Guerra Mundial. Wittgenstein hizo arreglos de varias piezas musicales para poder interpretarlas solo con lamano izquierda . Además compositores como Maurice Ravel escribieron obras especialmente para él.

El pianista estadounidense León Fleisher tenía 36 años cuando una enfermedad le paralizó la mano derecha, pero ello no detuvo su carrera musical, ya que  aprendió a tocar el repertorio de Wittgenstein. Tardaría 30 años en volver a recuperar el control de su mano y poder tocar con ambas.

Adrian Anantawan es un violinista que nació  con una discapacidad en su mano derecha. Solo tiene un muñón y le faltan los dedos.

Y por último el guitarrista Mark Goffeney nos da a todos una lección magnífica.