¿Por qué es importante jugar?

Jugar es una actividad universal. Jugar nos permite ser espontáneos, podemos aprender haciendo, experimentamos en el margen de error, estimula nuestras emociones, nos permite interrelacionarnos y muchísimos beneficios más que tenemos que tener siempre presentes. También es una actitud existencial, una manera particular de abordar la vida, una manera de utilizar nuestra mente, un invernadero en el cual se combinan pensamiento, lenguaje y fantasía.

¿Jugar es un derecho?

Y jugar es un derecho. El artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño así se expresa «el derecho del niño al descanso y al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes».

¿Por qué surge?

La iniciativa del Día Internacional del juego nació desde la Asociación Internacional de Ludoteques (ITLA) en 1999. La Fundadora de este día es la Dra. Fría Kim, desde hace ya 18 años, este es un día que se celebra en 40 países alrededor del mundo y cada vez se suman más. Además es el 28 de mayo porque este día se constituyó formalmente con acta constitutiva la ITLA, el que hace que la fiesta tenga antecedentes e historia.

El juego es una actividad fundamental en la vida para cualquier persona, nos da beneficios a todas las edades y nos ayuda a hacer que nuestro crecimiento sea más equilibrado. Y por todos estos motivos celebramos el día 28 de Mayo el DÍA DEL JUEGO.

https://jugaresunderecho.org/es

Juegos para divertirse:

  • Juegos con globos de agua
  • Guerra de agua: con pistolas de agua, con cubos… ¡con lo que sea!
  • Carrera con vasos de agua.
  • Piñatas de globos sorpresa en los que algunos contengan agua.
  • Juego de relevos con botellas de agua.
  • Pintar con hielo de colores (para ello basta con usar colorante alimentario).
  • Tobogán deslizante: una superficie lisa de plástico duro, agua y jabón. ¡Y a disfrutar!

  • El juego de la araña: Uno de los niños toma el papel de la araña y debe atrapar a los demás niños, que simulan ser moscas. Este juego se realiza al aire libre en un espacio delimitado, de forma que las moscas no puedan moverse de ahí. Si son atrapadas, entonces forman parte de la araña, que desde el centro tiene que seguir atrapando a todas las moscas.
  • Adivina a qué planta corresponde el olor: hay que organizar equipos por parejas que, además, uno de ellos tendrá que vendarse los ojos. Su pareja le llevará hasta una planta, la cual tendrá que adivinar valiéndose únicamente de su olfato. Tras acabar, pasará el turno a su pareja, intercambiándose los roles. Así pues, el que antes era guía ahora pasará a tener los ojos vendados.
  • El pilla pilla: Uno de los participantes debe contar hasta diez en su base mientras el resto se alejan. Una vez terminada la cuenta atrás, debe intentar atraparlos mientras se escapan. ¡Pero cuidado! Si algún participante logra llegar a la base, se salvará automáticamente. Y si, por el contrario, es tocado, queda eliminado hasta acabar el juego.

  • Escondite inglés: Uno de los niños debe ponerse de espaldas al resto, al tiempo que en voz alta debe decir la frase «Un, dos, tres, al escondite inglés, sin mover las manos ni los pies». Mientras la dice, el resto de niños tienen que moverse todo lo rápido que puedan hacia él, teniendo que quedarse totalmente quietos antes de que se gire hacia ellos al terminar la frase. Si en ese instante el niño todavía se está moviendo, queda eliminado. Y, en el caso de que alguien consiga llegar hasta el niño que está de espaldas, gana y toma su posición. A este juego se le conoce por diferentes nombres: «Un, dos, tres, palomita blanca es…»

  • Dramatizar representando situaciones: Hacemos un safari por la selva, debemos representarlo con gestos y movimientos. Nos comemos un pescado. Y representamos que nos lo comemos. Estoy lleno. Habría que representar que no podemos comer más. Veo algo a lo lejos. Simulamos que hay algo a lo lejos, ponemos la mano haciendo de visera y agudizamos la vista.