Escribir, a veces, es una actividad un poco complicada sobre todo si aún no tenemos todas las herramientas del idioma, pero necesaria si vamos a realizar algún trámite, actividad o algún examen.

A continuación os proponemos actividades para trabajar la expresión escrita, para que perdáis el miedo a escribir y disfrutéis con lo que se puede contar teniendo en cuenta la palabra escrita.
1.- Presentación.
Podemos escribir una breve presentación acerca de quiénes somos, es decir, cómo nos llamamos, cuántos años tenemos, de dónde soy, cómo soy, qué me gusta hacer, qué estudio, qué películas me gustan o qué deportes… También podemos hacer lo mismo con un amigo o amiga o con otra persona.

2.- Carta a una amiga.
A veces la distancia es el olvido, si queremos contactar o hablar con una amiga que se encuentra en otra ciudad, país o continente podemos enviarle un mensaje, un email o una carta para informarle o preguntarle cómo es su día a día, qué tal se encuentra, etc. Para ello existen modos y maneras de redactar. Aquí os dejamos un ejemplo. Animaos a escribir… o a responder.

Hola, ¿qué tal?
Hace mucho tiempo que no nos vemos, así que me pongo en contacto contigo para preguntarte qué tal estás y cómo te va. Tu hermano me ha dicho que te has ido a EEUU porque has encontrado trabajo allí. Me alegro mucho. ¿En qué zona de la ciudad estás? ¿Cómo es tu casa? ¿Qué tal te va en el trabajo? ¿Te gusta la ciudad?
Escríbeme pronto y cuéntamelo todo.
María.
3.- Invitación a una fiesta, a un cumpleaños o a un evento.
Sociabilizar es fundamental, y muchas veces somos invitados a diferentes actividades, por ejemplo a fiestas, cumpleaños, etc. Para hacer una buena invitación es necesario tener en cuenta los siguiente:
– Saludar.
– Informar de la fiesta que se va a realizar, dónde y a qué hora, si hay que llevar algo.
– Especificar si hay que vestirse de una manera o modo determinado, por ejemplo, si hay que ir disfrazado o llevar un determinado tipo de ropa.
– Despedirse.

4.- Diario de la cuarentena.
Debido a las circunstancias en las que estamos inmersos actualmente podemos realizar un diario resumiendo, describiendo o explicando qué hacemos día a día, durante la mañana, la tarde o la noche. Nos convertimos en voces que narran, cuentan y describen sus experiencias día a día. Es un buen ejercicio para practicar la escritura de forma continuada.
El diario de Ana Frank es una de las obras literarias más famosas que emplea este tipo de narración. En ella la protagonista, Ana Frank narra el encierro que vive durante dos años junto a su familia de origen judío durante la ocupación nazi en Holanda hasta su detención por la Gestapo.

Aquí os dejamos una parte del inicio.
Domingo 14 de junio de 1942
EL VIERNES DESPERTE ya a las seis. Era comprensible, pues fue el día de mi cumpleaños. Pero no podía levantarme tan temprano y hube de apaciguar mi curiosidad hasta un cuarto para las siete. Entonces ya no soporté más y corrí hasta el comedor, donde nuestro pequeño gatito, Mohrchen, me saludó con efusivo cariño. Después de las siete fui al dormitorio de mis padres y, enseguida, con ellos al salón para encontrar y desenvolver mis regalos. A ti, mi diario, te vi en primer lugar, y sin duda fuiste mi mejor regalo. También me obsequiaron un ramo de rosas, un cactus y unas ramas de rosas silvestres. Fueron los primeros saludos del día, ya que más tarde habría bastante más.
5.- A través de una imagen crear una historia.
Podemos inventar una historia a partir de una imagen, de esa manera desarrollamos nuestra imaginación, trabajamos el vocabulario, la gramática y las estructuras aprendidas.

Ejemplo: Mario se levantó una mañana con un gran dolor de cabeza, no sabía muy bien qué le pasaba hasta que llegó al baño y se miró al espejo. De repente, se dio cuenta de que tenía la cabeza cuadrada…
Anímate y continúa la historia o si lo prefieres elige tú una imagen y comienza tu propia historia.
6.- Escribir un diálogo teniendo en cuenta las siguientes situaciones.
A lo largo del día conversamos y dialogamos con muchas personas en muchas situaciones y en diferentes contextos. Os proponemos varias imágenes para que ideéis un diálogo.

A continuación os dejamos un ejemplo de diálogo entre amigos que se presentan.
Pablo: Buenos días, ¿cómo te llamas?
Juan: Buenos días, me llamo Juan, ¿y tú?
Pablo: Me llamo Pablo. ¿De dónde eres?
Juan: Soy de Nicaragua, ¿y tú?
Pablo: Soy brasileño.
Juan: Encantado.
Pablo: Mucho gusto.

Dos amigas están en una cafetería y han pedido un desayuno. El camarero sirve la comanda.
Camarero: Buenos días, aquí están sus desayunos.
Manuela: Muchas gracias.
Pepa: Me gustaría que me trajera un poco de azúcar, no me gusta que el zumo esté muy ácido.
Camarero: Ahora mismo se lo traigo.
Pepa: Muchas gracias.
Manuela: Por favor, traiga también la cuenta.
Camarero: Desde luego.
Pepa-Manuela: Muchas gracias.
8.- Resumen de una película.
Podemos hacer una reseña de una película y resumir su contenido. Se puede comenzar con una frase que defina lo más importante de la historia, es decir, qué pasa de forma breve, quién su protagonista, qué sucede, cuál es el tema de la película y su trama principal, cómo interpretan su papel los actores, si nos ha gustado o no, etc. Es importante evitar dar detalles que formen parte del factor sorpresa de la película, es decir, no hacer spoiler.
