
El compositor del que hoy voy a hablar, Antón García Abril, probablemente no les «sonará» a mis alumnos y alumnas, pero seguro que cuando lean este post, sus padres y sus abuelos sabrán de quién hablo.
El aragonés Antón García Abril (1933), tristemente nos dejaba ayer miércoles 17 de marzo por coronavirus.

El compositor ha sido uno de los grandes autores de la música contemporánea española, y ha realizado la banda sonora de más de 200 obras, entre películas, series de televisión y documentales.
Aquí empieza mi homenaje por la obra de este gran maestro.
En 1989 compuso el Himno de Aragón.

Fue miembro de la Generación del 51 y uno de los fundadores del grupo Nueva Música (1958).

Entre la multitud de premios recibidos destacan el Premio Nacional de Teatro (1971), Premio Nacional de Pedagogía e Investigación Musical (1991), Premio Nacional de Música (1993), la Medalla de las Artes y Ciencias Cinematográficas (2014) o la Medalla de Oro de las Bellas Artes (1998). Era académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
Como siempre en nuestro blog, vamos a recordar algunas de sus míticas obras para cine y televisión.
«El hombre y la Tierra» (1974). Serie televisiva documental de Félix Rodríguez de la Fuente, que marcó a generaciones de españoles, sobre la fauna en la península ibérica y en algunos países americanos. Sin duda éste ha sido su trabajo más popular, todo un clásico de la música para televisión a nivel mundial. Despliegue musical de máxima calidad y emotividad. Abril decía sobre esta composición «Entendí que había que tratar musicalmente a los animales como seres humanos. Cada animal tenía su melodía. Fue un aprendizaje enorme”.
«Curro Jiménez» (1976). Esta popular serie de televisión narraba las andanzas de un bandolero andaluz del siglo XIX en la Serranía de Ronda (Andalucía). El magnífico tema principal de la serie es de Waldo de los Ríos, pero García Abril compuso numerosas piezas incidentales, sobre todo para guitarra española, entre ellas la conocida popularmente como “Duelo de navajas”: drama, amenaza y poesía.
«Fortunata y Jacinta» (1980). Adaptación en forma de serie televisiva de la obra de Benito Pérez Galdós en torno a las vivencias y desdichas de dos hermanas. Música de puro romanticismo y delicada belleza. Obra maestra.
«Anillos de oro» (1983). Si hay algo inolvidable en la serie de televisión de Pedro Masó y Ana Diosdado es la música que suena mientras caen los anillos y se muestran los nombres y caras de sus intérpretes protagonistas e invitados. Antón García Abril fue el creador de la sintonía de esta popular serie sobre un despacho de abogados especializados en causas matrimoniales. Melodía elegante y evocadora.
«Sor Citroen» (1967). Aunque ya había hecho incursiones en la música ligera para películas (en ”La ciudad no es para mí”, de 1965, por ejemplo), fue con el tema principal del filme de Pedro Lazaga con el que asentó su estilo en este terreno. De hecho creó un subgénero, el «dabadabadás», en referencia a la letra de la pieza, utiliza un sonido de bossanova que fue todo un éxito y sirvió para acompañar a la motorizada hermana Tomasa (Sor Citroen) en sus andanzas por todo Madrid.
«Los santos inocentes» (1984). En los trabajos de los años 80 y 90 el músico se encontró más a gusto al hallar un campo de mayor libertad creativa, con el cine denominado de autor. García Abril compuso una banda sonora digna de un folclorista para la película de Mario Camús. Son brillantes los fragmentos percusivos, para retratar magistralmente esa España profunda. La música de Abril se compone esencialmente de dos temas bien diferenciados que transmiten una sensación de tristeza y desamparo como las propias vidas “monocolor” de sus protagonistas, rutinarias, sin presente ni futuro.
Finalizo mi homenaje a este gran músico que, gracias a las inolvidables melodías que creó, siempre será recordado.
