Como vimos en otras entradas, los nucleótidos son los sillares moleculares básicos de los ácidos nucleicos, es decir, son sus monómeros o, como propusimos por analogía, esos eslabones pequeños de la cadena de bicicleta, siendo dicha cadena correspondiente al ácido nucleico.
No obstante, los nucleótidos, además de esta función estructural, desempeñan en las células otras funciones importantes como:
- Energética: la moneda energética fundamental es el ATP, un ribonucleótido trifosfato de Adenina, la cual almacena calorías (7,7 Kcal/mol) en forma de los enlaces fosfato. Así, esos enlaces se formarán o romperán con diferentes motivos:
- Se hidrolizarán o romperán para liberar energía, transformando ese ATP (con 3 fosfatos) en ADP (con 2 fosfatos), liberando un fosfato inorgánico.
- Se creará un enlace fosfodiéster para acumular y almacenar energía, convirtiendo un ADP, junto con un fosfato inorgánico, en ATP.
Sistema energético del ATP-ADP. El ATP acumula energía en forma de enlace fosfato. Por su parte, se liberarán calorías cuando se rompa dicho enlace, convirtiendo ese ATP en ADP, además de liberar fosfato como subproducto.
- Las coenzimas NAD+, NADP+, FAD o FMN, que intervienen en procesos y reacciones redox, concretamente, actúan como transportadores de electrones, como ya vimos en el tema de metabolismo. No obstante, dichas coenzimas las podemos encontrar en dos estados diferentes:
- Poder oxidante: estamos hablando de las coenzimas en su estado oxidado, FAD, NAD+, NADP+ o FMN, aceptando electrones de moléculas reducidas que, por tanto, oxida.
- Poder reductor: las coenzimas mencionadas se encuentran en su estado reducido, FADH2, NADH, NADPH o FMNH2, liberando electrones que, como ya sabéis, son muy importantes para la cadena de transporte de electrones y la fosforilación oxidativa, produciendo ATP en la mitocondria.
Cadena de transporte de electrones, donde vemos como el poder reductor, en forma de NADH y FADH2 (representado por el succinato), libera los electrones al complejo proteico de la membrana mitocondrial para generar, en última instancia, energía en forma de ATP.