
Pocas lecturas hay tan gratificantes como una novela negra, curiosamente un experimento literario que ha “alumbrado” la carrera de muchos autores, principalmente anglosajones, y que alimenta cierta imaginería envuelta en sombras de los que ya somos un poco talluditos. No vamos a contar nada que no circule por el internet: escritores, aficionados y simples lectores ocasionales certifican la buena salud de la que aun disfruta esta fórmula donde se confunde lo sórdido y lo policiaco, la apariencia y la realidad, lo genuino y lo corrupto. En la Biblioteca de Luces dedicamos los primeros desvelos de este curso a desempolvar los (magros) fondos de novela negra que hemos encontrado en nuestros anaqueles, y mostrársela en un escenario apropiado a nuestros parroquianos más jóvenes, ávidos aún de encuentros literarios que les saquen de la monotonía. Si todavía no has tenido un primer contacto con este maravilloso género, ¡no sabes lo que te estás perdiendo!











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