[slideshow 216172782134473710]

Durante este mes hemos consagrado el espacio de la sala de lectura a la novela negra, y bajo el eslogan «QUIETO PARAO» nos hemos ganado la atención de nuestros nuevos usuarios de primero, demasiado obsesionados en el montaje y desmontaje de estanterías (ellos ya nos entienden) y menos por el contenido de las mismas. Hemos dedicado dos jornadas a familiarizar a los chicos con las distintas secciones y con la CDU, indispensable para que los libros vuelvan a encontrar acomodo justo donde les corresponde. También hablamos de crímenes, de detectives, del hampa y de trincones (ahora tan de actualidad) para que tuvieran la sensación de que las historias que se cuentan en las novelas son (a veces) como la vida misma. Y es que si, como dicen, la cara es el espejo del alma, las novelas son el reflejo del mundo.