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personas libro… ¿te apuntas?

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Un escritor llamado Ray Bradbury tuvo una visión un tanto recurrente en la ficción y también en la historia: De repente, a alguien le da por borrar toda huella de pensamiento, y decide carbonizar cualquier vínculo con el pasado, materializado en los soportes que recogen el saber, la ciencia o la imaginación de nuestros antecesores. En el caso del relato Fahrenheit 451, los libros son prohibidos. Una brigada especial de “anti-bomberos” es la encargada de localizar los volúmenes que aun están en circulación y reducirlos a ceniza. Sin embargo, un núcleo de disidentes contestatarios decide plantar cara a los tiranos y “salvar” los libros, aprendiéndoselos de memoria. Las mujeres y los hombres toman el nombre de la obra o el fragmento que atesoran en sus cabezas. En el ocaso de sus vidas, legan su magro patrimonio a sus descendientes, para que la herencia literaria no se pierda jamás. No es difícil imaginarse hoy en día el caos que sobrevendría si fueran destruidos todos los poderosos almacenes de información (ordenadores, discos duros, discos compactos…) donde guardamos la información que nos concede una identidad y acredita nuestra existencia. Sería el principio de otra edad oscura de la que, ¡quién sabe! quizá no nos recuperáramos nunca… Sin duda este es material para otra novela. Pero lo que ahora nos interesa es lo primero: ¿te gustaría convertirte en una persona-libro? Desde Biblioluces te animamos que te sumes a la comunidad esotérica que guarda en su cerebro el espíritu de los libros que en algún momento alimentaron nuestra imaginación. ¿Cómo? Ya te informaremos. De momento, empápate de la idea y, si tienes un momento, léete el libro de Bradbury o mira la película del mismo título dirigida por el francés Francisco Truffaut.

la isla bajo el mar

“LA ISLA BAJO EL MAR” de ISABEL ALLENDE (Plaza & Janés 2009)

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La ISLA BAJO EL MAR  es el último trabajo de la escritora Isabel Allende, la autora en lengua castellana más leída en el mundo, que nos transporta con esta novela al Santo Domingo (actual Haití) del siglo XVIII donde los colonos franceses utilizaban esclavos procedentes de África para trabajar en sus plantaciones. Zarité es una mulata que a los nueve años es vendida como esclava al francés Toulouse Valmorain, dueño de una de las más importantes plantaciones de caña de azúcar de Santo Domingo, a través de su historia Isabel Allende relata lo que supuso la explotación de esclavos, sus condiciones de vida y su lucha por conseguir la libertad.

literatura visual

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if

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Traemos a este, vuestro blog, la lectura de “If”, que en España se conoce como «Carta a un Hijo», escrita por Rudyard Kipling en 1895, antes incluso de que naciera su único descendiente varón, John (en la foto, ataviado de militar). Podríamos analizar la estructura de la composición, si el poema es endecasílabo o no, su sintaxis, la rima o la métrica del verso en inglés… pero no nos da la gana. Uno de los males perennes de la poesía es que nos enseñan a diseccionarla como un bichito de laboratorio, y después se olvidan de recordar que, al igual que la vida, poesía es ante todo armonía, armonía entre el sentimiento y las palabras que lo alumbran.

En esta nueva entrega sobre Kipling, y como ya sucedió en la anterior, colabora otra compañera que maduró entre nosotros y que ahora, después de jugar con el destino, se aleja, quién sabe si para hacerse mayor entre las cuatro paredes de un aula desde la que no verá la sierra, cercana atalaya, cobijo del aliento invernal, ni sentirá cómo la hierba crece abrazada a la tierra húmeda de los prados de Luces. Dedicamos este audio libro a Carmen, a la que agradecemos que nos prestase su cálida voz, así como a Cecilia, por todo lo que aportó tanto al blog como a las personas que, junto a ella, trabajamos y reímos a tutiplén durante este último curso. La traducción es de José Manuel Gómez Luque.

de vez en cuando

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Mira tú que cosa más tonta, pero cerrar el blog por vacaciones nos da como cierta nostalgia. Se han sucedido los meses, y con ellos las sesenta y tantas entradas que son testimonio de una dedicación medida pero constante, siempre al hilo de las novedades, los centros de interés, las actividades, los juegos… Y lo que es más: ¡nos lo hemos pasado bien! No es posible obtener rendimiento mayor de esta ventanita, una entre tantos millones de las que se asoman al universo virtual del que tú formas parte, estimado lector ocasional; si quieres ver cosas que realmente merecen la pena, date un paseo por la galería de enlaces o por nuestra biblioteca electrónica. Y anímate a seguir la estela de cuántos perseveramos en el empeño de contagiar a los demás nuestro entusiasmo por la lectura. Durante el verano intentaremos mantener el pulso vital de Biblioluces: no hay nada más triste que una bitácora consumida por el olvido; el curso que viene ya veremos… Si las circunstancias no nos son favorables puede ser que cambiemos de nombre, de imagen o de localización, pero a buen seguro que no vamos a defenestrar todo lo construido hasta el momento.

Los que nos trae hoy aquí son tres de mis compañeros humanos, que han sucumbido, como es propio de la especie, al protagonismo descarado, mostrándose como los talentos que sostuvieron Biblioluces durante estos últimos meses, algo por otro lado comprensible entre gente de tan poco mérito como Sonia, Cecilia y Francisco. Al margen de frivolidades, te queda el consuelo, apreciado lector, de poder escuchar unos fragmentos de la Carta a un Hijo de Rudyard Kipling, perteneciente a una edición ilustrada muy especial, con la que alimentaremos una entrada posterior. ¡Felices vacaciones! ¡Ah! Mi nombre es Lucio.

video clip amontillado

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Después de escuchar «El barril de amontillado» seguro que no te resultará muy difícil traducir esta canción del grupo musical  Alan Parsons Project, todo un clásico del rock de fin de siglo, que dedicó un album (muy bueno, por cierto) a los cuentos de Edgar Allan Poe. Narraciones y poemas de todos los tiempos han inspirado a grupos y compositores, que han convertido las letras de sus canciones en un buen vehículo para llevar la literatura más allá del papel y llegar así a un público que muchas veces, sin saberlo, tararea textos de esos escritores a veces tan  «detestados»… Prometemos traer a estas páginas más ejemplos.

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