
…hazemos público y dejamos aquí impreso por la nuestra voz los mil escarnios del Lázaro desamparado, y de lo que le acaeció en Salamanca, donde allí estava con el ciego, y a su servicio, tentando por él calles y caminos, aunque el ciego, que lo era de vista, no lo era de mientes ni tarado…











Deja una respuesta