Molinos de río y batanes.

Asturias es una región con abundantes precipitaciones (lluvias) y geografía abrupta. Estas características dan lugar a ríos de curso pequeño, rápido y con un caudal continuo.

Con estas condiciones se desarrollan máquinas hidráulicas para aprovechar la fuerza del agua y conseguir energía. Las más importantes son:  (a)  los molinos, para moler el grano, las piedras de afilar y (b) los batanes, que servían para preparar los tejidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El frayón es una pieza cilíndrica sobre la que cae el grano de cereal. La muela es también cilíndrica, aunque de menor tamaño y se sitúa sobre el frayón dejando el grano de cereal entre ambas piezas. Al girar la muela sobre el frayón gracias al eje, tritura (fraya) el grano convirtiéndolo en harina (farina).

Las muelas gastadas de los molinos se utilizaban en la construcción de los hórreos. Se coloca sobre el pegoyu para evitar que suban los roedores y otros animales.

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El Museo de los Molinos de Mazonovo se encuentra en un enclave de gran belleza a orillas de los ríos Turía y Cabreira, en el municipio asturiano de Taramundi. Totalmente mezclado con el espectacular entorno que le rodea. Al igual que otras muchas construcciones de nuestro patrimonio, los molinos, por su desuso, acaban en ruinas en las lindes de los ríos. Hoy es un privilegio ver algunos en funcionamiento y gracias, al granito de arena puesto por éste museo, podemos ver molinos en Taramundi como cuando estaban en su máximo esplendor.

Los antiguos molinos (los más importantes de Taramundi) se han restaurado con el objetivo de conocer cómo se trabajaban y qué actividades se realizaban en ellos. El visitante se convierte en protagonista de la visita ya que algunos de los molinos necesitan de su manipulación para su funcionamiento, siendo el visitante quien interactúa.

Los restauradores de estos magníficos molinos han instalado también una serie de reproducciones de molinos para que pueda verse la evolución de los mismos a lo largo del tiempo. El visitante incluso puede moler y comprobar, por sí mismo, el esfuerzo que suponía antiguamente el trabajo en éstos molinos.

Museo de Molinos en Taramundi, cerca de Vegadeo y Ribadeo, Asturias

EN ESTE MUSEO DE TARAMUNDI EXISTEN 18 MOLINOS, 7 DE MANUALES, 6 HIDRÁULICOS, 3 ESPECÍFICOS PARA  NIÑOS Y  2 ESPECIALES (Estos dos últimos a tamaño natural, expuestos en perfectas condiciones, para que se pueda entender de forma clara todos los elementos que componían éstas magníficas construcciones). La visita al museo se completa con un paseo por los exteriores, con paneles informativos y vitrinas de elementos relacionados con los molinos. Si te preguntas que hacer en Taramundi, aquí tienes la respuesta.

Se trata de un Museo de titularidad privada, cuyos propietarios constituyen la cuarta generación de una saga de molineros. La financiación (Inversiones, gastos de explotación, gastos de mantenimiento, etc),  dependen exclusivamente de la venta de entradas, y en una pequeña medida, de la venta de los excedentes de energía de la mini-central hidroeléctrica que suministra la energía al museo.


Asturias una región en la que los ingenios hidráulicos proliferen desde tiempos muy remotos. Se trata de maquinas movidas por la fuerza del agua que desempeñan muy variadas funciones: mazos o pilones que en las ferrerías golpean el hierro candente para darle la forma deseada, trillones o batanes que mazan el tejido de lana, piedras de afilar, y ya en tiempos mucho más recientes centrales hidroeléctricas. Pero entre todos los ingenios que precisan el agua como fuerza motriz, es el molino el que más abunda.

Los molinos que hoy en día se conservan en Asturias tienen un origen difícil de precisar, pues de muy pocos se conoce su fecha de construcción. Es de suponer que una buena parte de ellos hayan sido construidos en el siglo XVII debido a la aparición en Asturias del cultivo del maíz, que rápidamente se generaliza y ocupa un lugar importante dentro del sistema productivo del campo asturiano.

 

Siguiendo el cauce de cualquiera de nuestros ríos o riegas, allí donde encontramos el agua remansada por una presa y siguiendo la estrecha canal que se deriva, en parajes frondosos, poblados de manzanos, alisos, fresnos, cerezos y avellanos, allí donde el rumor del agua invita a ayalgas, xanas y espumeros, se encuentran los molinos.

La tarea del molinero. El molinero realiza constantes tareas alrededor de su molino. Arranca el molino tirando de la paradoria. Cargará de maíz, trigo, escanda o cebada la tremoria. Regulará la inclinación de la canalexa, para controlar la cantidad de grano que caerá en el güeyu de la muela. Con el aliviu elevará más o menos la volandera, regulando la aproximación entre las muelas, y consiguiendo darle a la harina mayor o menor finura. Recogerá la harina caída en el banzal para echarla en el saco y maquilará la parte que le corresponda por su trabajo. En ocasiones, cuando la molienda es para consumo humano, peñerará la harina con el cedazo, separándola del salváu.