Publicado en Patrimoniu Inmaterial

L’asturianada, patrimoniu Inmaterial d’Asturies

?? Nel Día del Patrimoniu Inmaterial, celebramos l’asturianada, un cantu tradicional de tipoloxía popular tresmitíu de manera oral de xeneración en xeneración, que representa un auténticu símbolu de la música tradicional asturiana y que supón una auténtica herencia musical que se mantién col pasu de los sieglos.

L’Asturianada ye un cantar tradicional de tipoloxía popular. Ye tradicional porque la so tresmisión realízase oralmente de xeneración en xeneración mientres sieglos, y ye popular porque procede del pueblu, que ye quien lo incorporó a la so cultura musical practicándolo mientres esti tiempu. Dientro del imaxinariu colectivu, l’Asturianada tamién ye denominada «tonada» o «cantar asturianu», magar na memoria oral del pueblu les trés acepciones son sinónimes.

La Asturianada

DENOMINACIÓN: ASTURIANADA.
OTRAS DENOMINACIONES: Tonada o Canción asturiana
No REGISTRO: 28919
LOCALIZACIÓN: Asturias, Principado de Asturias.

La Asturianada es un canto tradicional de tipología popular. Es tradicional porque su transmisión se realiza oralmente de generación en generación durante siglos, y es popular porque procede del pueblo, que es quien lo ha incorporado a su cultura musical practicándolo durante este tiempo. Dentro del imaginario colectivo, la Asturianada también es denominada «tonada» o «canción asturiana», si bien en la memoria oral del pueblo las tres acepciones son sinónimas.

La historia de la canción tradicional en Asturias es la historia de una supervivencia lograda por el pueblo, que la adopta y desarrolla para codificar informaciones transmitidas oralmente durante generaciones. Cabe preguntarse cuándo ha dejado la Asturianada de ser un simple canto tradicional para convertirse (de un modo parecido al «fado» o el «flamenco») en cultura musical intemporal y en tótem de la música tradicional vocal de todo un pueblo. Su práctica aglutina tantos elementos culturales y humanos (lengua, usos sociales, rituales, costumbres, paisaje, etnografía, artesanía…) que se antoja imposible la desaparición de su papel unificador y vertebrador en la comunidad.

La morfología musical de la Asturianada es la de un canto de ritmo libre, cuyo pulso rítmico es marcado por la dicción del texto interpretado y durante el cual el cantante incluye una variada ornamentación que caracteriza las melodías de un modo significativo. El nivel de preparación técnica de la voz es muy exigente, y el volumen habitual en los temas suele ser elevado si bien los contrastes en su dinámica musical son empleados con relativa frecuencia. Tiene una duración corta (tres minutos de media) y se interpreta en solitario, con la voz desnuda, si bien otros instrumentos lo acompañan en ocasiones.

El sustrato melódico de este canto es de tipología modal, es decir, con una estructura musical preexistente a las gamas tonales que la música clásica desarrolla desde el S. XVI. Aunque a mediados del S. XIX se introduce un acompañamiento con instrumentos temperados al sistema cent (como por ejemplo el piano), ciertas tipologías modales todavía perviven en la actualidad. Esto explica porqué la Asturianada se desenvuelve en ocasiones ajena a las interválicas estandarizadas de la música tonal.

El caracter intemporal de la Asturianada y su transmisión oral han posibilitado que existan múltiples asociaciones de su práctica a labores cotidianas de tipo agrícola, ganadero, industrial o doméstico. También a momentos del calendario festivo y laboral, a festividades sacras y profanas, y a festivales artísticos específicos de tipo semiprofesional y profesional. Esta multiplicidad de ambientes en su interpretación es un factor directamente implicado en su difusión, y en variadas tipologías de uso que abarcan el canto de trabajo, el canto de ronda, el canto báquico y la canción protesta.

Entre sus múltiples funciones sociales cabe destacar la transmisión de conocimiento, la afirmación colectiva e individual, la exaltación del mérito artístico, la expresión sentimental (patriotismo, amor, nostalgia), la exhibición física y la crítica social.

La Asturianada se interpreta principalmente a capella, es decir, con la voz desnuda y sin acompañamiento musical.

En aquellos casos en los que hay un acompañamiento, la interpretación se inicia con un floréu o introducción melódica del instrumentista, para después pasar el intérprete a declamar la música. Durante su interpretación, el cantor distribuye libremente los incisos melódicos, distinguiendo los grados fundamentales y otros subsidiarios. Entre versos, el instrumentista ejecuta pequeños pasajes instrumentales que subrayan los grados melódicos de cada tipología de canción, dando descansu al cantor. En otros casos, también dos intérpretes pueden ejecutar asturianadas dialogadas (con estructura responsorial tipo pregunta respuesta), o bien a dúo (canto simultáneo en diferentes alturas melódicas) siendo esta última modalidad la de más reciente aparición por el necesario empaste sonoro entre voces.

La memoria oral popular atesora todo un vocabulario especializado sobre la asturianada y su práctica. Así, están los estilos de interpretación a tóu pechu o al altu la lleva (con gran volumen de voz) y las asturianadas a la oreya (con el efecto contrario), mientras que los filaos son las articulaciones suaves y dulces durante un verso. El cantante puede doblar la voz cuando alterna distintas octavas melódicas, y a lo largo de su interpretación introduce un amplio abanico de ornamentación y adornos musicales, que reciben el nombre genérico de vueltes, xiros, gorjeos y remates.

La Asturianada está presente durante las actividades laborales y domésticas de las clases populares, actualmente en casi todas las fiestas se contratan varios cantores, que gozan de un estatus semiprofesional gracias a esas actuaciones y a los concursos del ramo. Tienen un aceptable poder de convocatoria, aunque muy circunscrito a franjas de edad bastante elevadas. La implicación de la Asturianada en el calendario festivo no puede ser mayor. No es extraño que se manifieste la emoción en quienes escuchan una Asturianada después de muchos años tras haberla oído en su infancia, a causa de la emigración o por otros motivos.

Por otra parte, su sonoridad impresiona a quienes no la conocen y así consta en estudios académicos de ámbito internacional. A mediados del S. XX varios etnomusicólogos y musicólogos de renombre internacional que visitan Asturias como Alan Lomax, Walter Starkie o Constantin Brăiloiu, concluyen en sus investigaciones que la Asturianada, por su envergadura temática y su alta exigencia técnica, es un auténtico «símbolo supremo del repertorio tradicional asturiano», tal y como el citado Constantin Brăiloiu (director del Museo de Etnografía de Ginebra) escribe en 1953 tras su recientemente descubierto periplo por Asturias.

Desde hace unos años la televisión autonómica asturiana emite competiciones y galas donde la Asturianada está presente. Actualmente, el relevo generacional parece ser una realidad palpable gracias a la proyección social que se consigue con estas emisiones audiovisuales y con la existencia de algunos intérpretes profesionales que realizan grabaciones, giras y viajes artísticos por todo el mundo. La pervivencia en la población de un substrato musical tradicional y el trabajo que compositores y artistas hacen sobre este patrimonio son factores directamente implicados en la consolidación y el auge que el cante popular asturiano tiene en el momento presente.

Los principales núcleos urbanos del Principado de Asturias están cuajados de calles y plazas con el nombre de intérpretes de Asturianada, y esto es una prueba definitiva del reconocimiento público que el género atesora.

LEGISLACIÓN Y RECURSOS

 

Autor:

Maestra de Llingua Asturiana Colexu Carmen Ruiz-Tilve - Uviéu

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