Nuestra conducta, nuestros modos, la forma en que decimos lo que decimos, el tono con que hablamos, las palabras que elegimos, la ternura con que miramos, lo que hacemos cuando las cosas no son como queríamos, nuestra reacción ante lo inesperado, cada uno de nuestros pequeños gestos…Los neños y les neñes constrúyense… y reconstrúyense cada vez que daqué camuda en nós, los adultos.
«Los niños se transforman en la convivencia»,
diz Humberto Maturana.
diz Humberto Maturana.